El mueble se diseña en software, las máquinas lo ejecutan y cada pieza sale igual a la anterior. Esa es la base de Kubic: diseño, funcionalidad y espacios reales.
Líneas simples y formas limpias, para cualquier ambiente.
Cada mueble resuelve un uso concreto.
Medidas pensadas para casas y locales, no para catálogos.
No se marcan ni se cortan a mano: la máquina corta lo que dice el proyecto.
Cada pieza sale igual a la anterior, sin variaciones entre una y otra.
Un software acomoda las piezas en el tablero para cortar con el menor desperdicio posible.
Los orificios siguen un patrón programado y los cantos se encolan, refilan y pulen en línea.
Canto encolado, refilado y pulido, también en tramos curvos.
Perforaciones en el lugar exacto: bisagras y correderas calzan sin ajustes.
Corte por programa, sin marcas de trazado ni medidas tomadas a mano.
Tableros y terminaciones a la vista, para comparar colores y texturas antes de decidir.
Acá se atiende al cliente, se diseña el mueble y se arma el presupuesto. De esta oficina sale el programa que después ejecutan las máquinas.
Entrada del cliente y exhibición de materiales.
Tableros en stock, listos para entrar a la línea.
Del tablero a la pieza, en el sector central de máquinas.
Cierre de bordes antes del armado.
Aire comprimido, aspiración y baño, al fondo de la planta.
Coordiná tu visita y empezamos a diseñar tu mueble.